San Pedro Alcántara 11, 3B
Santa Cruz de Tenerife, Canarias
Email: hola@studionova.es

De que hablamos cuando hablamos de diseño

¿Por qué se nos llena la boca cuando usamos el término diseño? «Es de diseño, super exclusivo,o sea»… Y entonces surgen mis dudas más profundas.. qué me quieren decir con eso … ¿qué por eso es caro? ¿qué es exclusivo? ¿qué solo 4 mortales pueden tenerlo y tu no eres el elegido? Y que ocurre con el resto de las cosas, ¿acaso por ser una producción brutal, deja de tener diseño? ¿no ha habido una mente pensante detrás que lo ha creado, pulido, mimado…?

Nos quieren vender el concepto de diseño, como un valor añadido, pero la verdad es que todo, valga la redundancia, se diseña, desde el cartel del super de la esquina, hasta el mega coche exclusivísimo.

Y se diseña tanto uno, como otro, con un mismo fin: VENDER. ¿Por qué consideramos que es sólo una cosa estética, sin un fin aparente? Si me dieran un euro cada vez que he oído la frase «el diseño es una cuestión de gustos» chas me habría forrado. Parece ser, que hoy todos sabemos de diseño, decimos esto sí, y esto no. Razón: me gusta.

Y no, señores y señoras, el diseño no es sólo una cuestión de que quede «bonito», no sirve un «me gusta o no me gusta» por la sencilla razón de que su fin último no es gustar (entiéndanme a lo que me refiero) sino que su meta va más allá, quiere gustar para  vender, aunque a veces lo consumes aunque no te guste. Pongo un ejemplo: los folletos de supermercado, seamos sinceros, nos parecen feos. ¿Están mal diseñados? Ni hablar, son perfectos… ¿Y eso? Su fin es que el producto que aparece ahí, parezca barato, y lo consigue y por eso sus ventas aumentan.

Total, que el diseño no es por qué si. Obedece a un fin. Y en tanto que tiene un fin, todos los elementos que lo componen tienen un significado, aunque conscientemente no nos demos cuenta.  Eso no lo hace ser peor o mejor, al contrario, lo convierte en un arma muy poderosa que nos sirve como llave para acceder a nuestros clientes y poder seducirlos.

 

comments
  • 2 septiembre, 2015

    Yo diría que en el caso de diseño gráfico, debe haber una funcionalidad pero no se limita a vender, sino a comunicar. Debe tener una usabilidad, un público objetivo y un fin. Y si es posible, un sentido estético acorde.
    Ejemplos: un prospecto de un medicamento, el plano del metro de Madrid, una campaña de prevención… Nada de esto pretende vender un producto.

    reply
post a comment