Cómo crear la paleta de colores perfecta para tu marca

Elegir tu paleta de color no solo trata de decir “uy a mi me gusta tal y cuál color”, sino que requiere un poquito más de trabajo. 

Para empezar debemos de analizar nuestra marca: ¿Quiénes somos?¿qué hacemos?¿Qué queremos conseguir?¿cuál es nuestro cliente potencial?¿Qué es lo que hace nuestra competencia?… En esta fase, cuanto más nos analicemos y más información saquemos mejor.  

Seguidamente, toca crear un tablero inspiracional. ¿Con qué imágenes relacionamos nuestra marca? En este tablero ponemos lo que nos venga en gana siempre y cuando esté en concordancia con la información que tenemos de nuestra marca, no solo tienen que ser imágenes de nuestro sector, por el contrario, cualquier tipología sirve: naturaleza, ropa, ciudad, diseños, arte, objetos… Al fin y al cabo se trata de ver de manera visual con que relacionamos nuestra marca. 

Una vez tenemos nuestro tablero el siguiente paso es analizar lo que hemos puesto. En muchas ocasiones, delante de nuestros ojos tenemos la clave, solo tenemos que parar a mirar. ¿Cuáles son los colores predominantes?¿Cuál es el tono de las imágenes seleccionadas? 

El siguiente paso es ver cuales serán los tonos protagonistas de tu marca. Selecciona uno o dos como los colores principales. ¿De qué hablan?¿Cuál es su simbología?¿Está en concordancia con tus valores de marca?

Ahora nos toca sacar los colores neutrales. Con dos o tres será suficiente. Nos ayudarán a aportar equilibrio. 

Por último seleccionaremos los acentos. Solamente necesitaremos uno o dos tonos. Nos ayudarán a dar el toque para complementar a los principales, pues solo se usan en algunos detalles. 

Ahora míralos en conjunto. ¿Están equilibrados?¿Se relacionan bien?¿Qué dicen de tu marca? ¿Qué sensaciones te trasmite?

Pues voilá, ya tenemos nuestra paleta de color creada.